Combustibles marinos

▷ Marina mercante, transporte fluvial
▷ Fuerzas navales, marina francesa
▷ Flotas pesqueras

En el sector marino, el riesgo de contaminación de los combustibles ligeros por microorganismos es conocido desde hace muchos años. Afecta a las fracciones medias del petróleo: el gasóleo y el gasóleo marino ligero. En general, este riesgo está controlado gracias a una serie de precauciones adoptadas durante el almacenamiento. Sin embargo, periódicamente se observa un recrudecimiento de los incidentes, más o menos graves, relacionados con la presencia de agua en el combustible.

La respiración natural de los depósitos de combustible en una atmósfera húmeda, así como las entradas de agua de mar, contribuyen a la introducción de cierta cantidad de agua que suele depositarse en el fondo de los depósitos y las cajas. Esto proporciona un entorno favorable para el crecimiento de microorganismos. El calor, entre 25 y 30ºC, acelera el metabolismo de los microorganismos, provocando su rápido crecimiento.

La materia orgánica formada, al migrar al gasóleo, puede provocar graves incidentes de utilización: obstrucción de los filtros, corrosión de los circuitos por ácidos u otras sustancias agresivas, deterioro de la inyección, a veces incluso gripado del conjunto pistón-cilindro.

La biocontaminación del combustible puede controlarse mediante nuestra prueba de campo MICROTEST P, que cumple la norma NF M 07-070. Cuando se detecta contaminación, se requiere un tratamiento con FUELCIDE D 1.5 a una concentración de 3 litros de biocida por cada 10.000 litros de combustible para erradicarla.